Parish of Guardian Angel / St. Columba

San Columba: Influencia y Actitud Hacia Roma

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No solo era un gran misionero santo que ganó todo un reino para Cristo, sino que era un hombre de Estado, u sabio, poeta y fundador de numerosas iglesias y monasterios. Su nombre es muy querido
 por todos los escoceses e irlandeses. Y por su gran y noble trabajo, hasta los no católicos veneran su memoria. Por motivos de controversia se ha mantenido que S. Columba ignoró la supremacía papal puesto que inició sus misiones sin la autorización papal. Adamnan guarda silencio sobre el tema, pero su obra ni es exhaustiva de la vida de Columba ni pretende la fe implícita y explícita de su patrón.
 

De hecho, en esos días un mandato papal no se consideraba esencial para la obra que emprendió S. Columba. Así parece deducirse de las palabras de Gregorio el Grande en relación con la negligencia del clero británico respecto a los paganos sajones (Haddan and Stubbs, III, 10). Columba era hijo de la iglesia irlandesa que enseñaba desde los días de S. patricio que los asuntos de gran momento había que referirlos a la Santa Sede para solucionarlos. S. Columbano, compatriota de Columba y también eclesiástico, pidió el juicio papal (judicium) sobre la cuestión de la Pascua de Resurrección y también lo hicieron los obispos y abades de Irlanda. No hay la menor prueba de que S. Columba hiciera algo diferente de que hacían sus compatriotas. Más aún, el Misal Store, que representa, según los mejores especialistas la Misa de la Iglesia Celta durante la primera parte del siglo siete, contiene en su Canon oraciones por el papa aún más enfatizadas que las de la liturgia romana.

Respecto a la objeción de la supuesta ausencia de culto a la Virgen María, se puede señalar que en el mismo misal contiene antes del Canon la invocación "Sancta Maria, ora pro nobis", que es el epítome de toda la devoción católica a la Virgen. Respecto a la dificultad de la Pascua de Resurrección, Beda resume las razones de la discrepancia: “El (Columba) dejó sucesores que se distinguían por su gran caridad, amor de Dios y estricta atención a las reglas de disciplina, siguiendo ciclos inciertos en el cálculo del la gran fiesta de la Pascua, porque, estando como estaban tan lejos del mundo nadie les había proporcionado los decretos sinodales relativos a la observancia de la Pascua”. (H.E., III, iv). Hasta donde sabemos no hay una representación simbólica de S. Columba. Los intentos que se han hecho están equivocado sen su mayor parte. Una representación pictórica aceptable le mostraría vestido en el hábito y capucha que normalmente llevaban los monjes basilios o benedictinos, con una tonsura celta y báculo. Su identidad podría ser determinada mejor mostrándole cerca del la costa llena de conchas, junto al currach y la cruz celta y las ruinas de Iona en lontananza.



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